El Cardenal Rueda y Monseñor Barbosa animan la renovación pastoral en el extremo nororiente de la ciudad

Durante el último fin de semana de agosto, las comunidades de los arciprestazgos 7.5 y 7.6 de la Vicaría Padre Misericordioso vivieron un auténtico tiempo de gracia, encuentro y esperanza con la visita pastoral del señor Cardenal Luis José Rueda y de Monseñor Germán Barbosa.
A través de encuentros con comunidades educativas, sacerdotes, diáconos, religiosas, equipos pastorales, niños, jóvenes y poblaciones vulnerables, se vivieron experiencias marcadas por la comunión, la participación de los laicos y el deseo de seguir fortaleciendo la misión evangelizadora en el territorio.
Las Parroquias de los arciprestazgos tuvieron oportunidad de destacar los procesos que a diario se realizan en las comunidades a través de los ministerios, catequesis, grupos pastorales, voluntariado, misiones en centros comerciales, parques y colegios, oración y adoración. Igualmente, resaltaron las actividades de servicio social que generan un impacto positivo en las zonas y poblaciones más necesitadas de este sector de la ciudad de Bogotá: mercados campesinos, roperos, apoyo a adultos mayores y jóvenes y acompañamiento a familias y poblaciones vulnerables.
El Cardenal Luis José Rueda y Monseñor Germán Barbosa recordaron la centralidad de la misión evangelizadora, la importancia de trabajar en comunión con el párroco, la necesidad de la formación permanente y el llamado urgente a una pastoral de la misericordia. El señor Cardenal, invitó a los equipos parroquiales “a abrir caminos para que otros encuentren al Señor Jesús.”
El diaconado permanente fue uno de los servicios destacados dentro de las jornadas, recordando el importante servicio que los diáconos realizan en las comunidades e insistiendo en la necesidad de mantener el compromiso vivo y activo de esa vocación en las comunidades y con la Iglesia.
Los desafíos para estos arciprestazgos son claros: adaptarse a los cambios sociales, fortalecer la comunicación, robustecer la formación, ampliar la pastoral de la misericordia y llegar a quienes aún no hacen parte activa de la comunidad.
Gracias, señor Cardenal Luis José Rueda y Monseñor Germán Barbosa: sus visitas de pastores sencillos y cercanos nos animan a continuar con la renovación del compromiso con el Evangelio, construir redes de parroquias misioneras y cercanas a las comunidades.
Gracias también a la comunidad de los arciprestazgos 7.5 y 7.6 y en cabeza de ella a los párrocos y Arciprestes, que con esfuerzo y dedicación organizaron estas fructíferas visitas.
