La Vicaría Padre Misericordioso celebra la Vida Consagrada

El sábado 14 de febrero, en las instalaciones de CEPCAM, la Vicaría Padre Misericordioso celebró la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, con la participación de 49 consagrados (37 religiosas y 12 religiosos) pertenecientes a 20 institutos (16 femeninos y 4 masculinos).
La jornada inició con la celebración de la Santa Misa, presidida por Mons. Rafael De Brigard, vicario episcopal de Padre Misericordioso. En la homilía, monseñor invitó a los consagrados a mantener su testimonio vocacional y su servicio eclesial, a la manera como lo hicieron los santos Cirilo y Metodio. Asimismo, recordó la invitación del Evangelio según san Lucas a ir de dos en dos a los lugares a donde el Señor piensa ir, especialmente a las nuevas periferias urbanas y existenciales.
Luego de la celebración de la Eucaristía, y tras la presentación de los consagrados presentes y de sus comunidades, Mons. Rafael dirigió una reflexión, a manera de conversatorio, basada en el consejo evangélico de la obediencia en tres dimensiones: obediencia a la Iglesia, a las personas y a sí mismos. En este espacio, monseñor presentó oficialmente al nuevo arcipreste de la Vida Consagrada de la Vicaría, el presbítero John Jairo Pino Berdugo, religioso de la Orden de la Madre de Dios, en reemplazo de fray Fabián Esteban Arrieta, OFM Conv.
Posteriormente, los consagrados disfrutaron de un espacio de integración en torno a la merienda. Fue un momento propicio para compartir y reconocer los diversos carismas y experiencias de servicio.
En el tercer momento de la jornada, el equipo de Animadores de la Evangelización de la Vicaría —Narda Eliana Caicedo Torres y Jorge Enrique Galindo Neira— compartió con los consagrados un taller sobre el “Tiempo para Cultivar la Fe”, correspondiente al Camino Discipular Misionero de la Arquidiócesis de Bogotá. El taller se desarrolló en tres momentos: “Nutrir la experiencia de la fe” (momento personal), “Cuidar la experiencia de la fe” (por binas) y “Testimoniar la alegría de la fe” (en grupos intercongregacionales). Este espacio permitió a los consagrados compartir su experiencia personal y comunitaria de fe, y sintonizarse con el Camino Discipular Misionero.
Al finalizar la jornada, Mons. Rafael agradeció la participación y la generosa respuesta a la invitación de la Vicaría, y entregó obsequios a los asistentes.
