Bogotá, mayo 9 de 2019

Experiencias en la marcha por la vida

Por: Amparo Buriticá , animadora grupo provida
Parroquia San Juan de Ávila

10 de Mayo 2019
Experiencias en la marcha por la vida
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- Experimenté una inmensa alegría al participar por primera vez con un grupo tan numeroso de mi parroquia, entre ellos debo destacar al naciente grupo Provida “SALVAMOS VIDAS” -

Aunque he marchado otros años por la vida, en esta ocasión experimenté una inmensa alegría al participar por primera vez con un grupo tan numeroso de mi parroquia, entre ellos debo destacar al naciente grupo Provida “SALVAMOS VIDAS”.

Inicia nuestra actividad a las 5:30 am con el Santo Rosario de aurora, en donde una decena del rosario fue ofrecida por la hermana Liliana Lancheros para que la marcha fuera un éxito, se continuó con la Eucaristía, precedida por nuestro párroco el padre Carlos Alberto Calero, quien oró por la vida y por los que iríamos a la marcha. Al finalizar la Santa Misa, las personas que marcharíamos nos acercamos al altar y el padre Calero con una hermosa oración, nos impartió la bendición y nos envió a nuestra misión en favor de la vida.

Después, cerca de las 8:45 am cuando el bus se dispone a salir para llevarnos a nuestro destino, el parque Nacional, donde iniciaría la marcha, el padre Calero nos despide y nos da de nuevo la bendición.

Hemos llegado al parque Nacional y se empieza a sentir el ambiente de fiesta, la emoción de ver colegios, comunidades religiosas y personas de todas las edades: bebés, infantes, jóvenes…..muchos jóvenes, adultos, familias enteras padres e hijos; gracias y bendito sea el SEÑOR.

Hay instantes que aún no los entiendo, porque nosotros empezábamos la marcha, cerca de las 10:30 am aproximadamente, e íbamos detrás de la banda de guerra de un colegio, y la verdad los que estábamos allí no éramos muchos, y he aquí mi ¡sorpresa!, pues llevábamos muy poco tiempo caminando, y cuando me salí del grupo para divisar cuantos caminantes íbamos, me sorprendía ver una cantidad impresionante de personas en la marcha, muchas parejas jóvenes: mamá, papá, con sus hijos (1,2,3,4), monjitas, delegación de parroquias, varios grupos próvidas, fundaciones e incluso observé personas con alguna discapacidad y dos amadísimos hermanos con síndrome de Down, era un río completo, yo, estaba feliz, muy feliz y no me cansaba de darle gracias a DIOS porque tenía la certeza que ÉL, JESÚS, JOSÉ Y MARÍA nos estaban acompañando, no íbamos solos, y eso hacía que en mi corazón experimentara una gran paz y regocijo.

Ya, en nuestro destino final, la plaza de Bolívar, pese al cansancio pero con una sonrisa, debo decir que la felicidad era inevitable, nuestra iglesia católica ¡¡¡¡presente!!!: tres obispos, muchos sacerdotes y monjitas, pero además cristianos, evangélicos, en fin otros credos, hasta había una cartelera de ateos a favor de la vida, concejales, congresistas…, todos unidos por la vida, una sola familia, es muy, pero muy emocionante.

Quiero concluir, expresando mi afecto hacia a todas las personas que trabajamos en favor de la vida, desde sus inicios hasta el otoño de la misma en los adultos mayores, pasando por nuestros hermanos con deficiencia cognitiva, que no existe la menor duda que: “TODO LO HACEMOS PARA DIOS, PORQUE ES SU OBRA, LA GLORIA ES PARA ÉL Y ÉL ES VIDA”.

 

                                               

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